sábado, 9 de mayo de 2009
Playa
Entre huellas y huellas los dedos se entrelazan, buscan los olores y las texturas, alunizan derrepente como aterriza el cielo en el mar. Veo el atardecer y a los niños humectandose con sus últimos rayos, cuando el cielo se despedaza, la noche cae, pero ahora no hay noche, no para ti. Vimos al mar ondearse y al viento impulsarlo, vimos gaviotas, aladas blancas surcando el cielo. La playa nocturna, iluminada por el astro blanco parecia reverberar lo que deciamos, al final decidimos callar, así lo hacen los humanos. Mientras mi mano te buscaba, miré tu mano, tus ojos miré el mar y vi todo de arena, cuando mi mano encontró la tuya fueron una sola, una sola con la arena, homogeneas, aquí en la playa
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