Ojitos tiernos, mirada perdida, de súbito la noche se hizo día y siento un frío cálido y suave. Me siento un poco tonto, pero me veo más inocente.
Inocencia de paso y después desolación, vacío inmenso, inocencia y te desvaneces de mis dedos de leche, dedos enmantequillados que te quieren retener, lástima que no pueden.
Inocencia de niño pueblero, que juega al mundo con sus dedos, juega a dominarlo como una pelota de plástico, pobrecillo, el mundo escapa de miradas del universo solo por perseguir al sol.
Tímido me acerqué a tu regazo y llore el tiempo perdido y las lunas gastadas, de nuevo sentí aquello que sentí ayer y nunca asimilé: Inocencia
viernes, 30 de octubre de 2009
domingo, 11 de octubre de 2009
Estero
Ternura, dolor, vacío y lamento, cuando te tengo, y te susurro al oído lo que espero, y espero tu nombre en otoño, y a veces lo deseo entero, lo anhelo y te espero. Pero el silencio nos vuelve de nuevo a sentir, a sentir que muero y te busca mi aliento y en otoño se escucha mi silencio, y tampoco te tengo en mi silencio y en invierno te anhelo y espero tu susurro de cemento, cuando no te tengo; ternura, dolor, vacío y lamento
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