sábado, 28 de febrero de 2009
El antro
El cielo nocturno nuevamente caía, bañaba mis pies con las lágrimas derramadas por nosotros, que subían al cielo y volvían a caer. Las calles que a la luz del día parecían tan cosmopolitas estaban impregnadas a ese olor a tierra húmeda que no hacía más que resaltar esa imagen del amor opaco y a la vez brillante. Otra vez estabas en el pórtico de tu casa, te gustaba la lluvia porque hacía parecer que no llorabas, y como siempre lo hacías me invitaste a pasar. Tu casa era el nido de la soledad y las pasiones. Ahora vuelvo, a tu antro en llamas, a tu antro de trigo y luna. Vuelvo a llorar, vuelvo a reir y soñar. Vuelvo para hacer parecer que ya olvide a la niña de cabellos claros que ya era una mujer llena por un atardecer amarillento, oscurecía lo que habíamos pasado y por fin acababa. Ahora el amor puede volver a partirme las costillas
miércoles, 11 de febrero de 2009
Clavos
Clama, ya no llores por favor, tu y yo sabemos que no hay razones claras para hacerlo, esque estas tan llena de delirios que no sé como tratarte, realmente eres una flor de desierto.
Ya no vuelas, algo te corto tus alas de libertad. Oye Amaranta, olvida lo que sabes ya estás perdida, perdida entre los remolinos de la vida y las tormentas de la memoria. Algo te termino de pegar al suelo, son tus clavos, es lo único que te separa del aire
Ya no vuelas, algo te corto tus alas de libertad. Oye Amaranta, olvida lo que sabes ya estás perdida, perdida entre los remolinos de la vida y las tormentas de la memoria. Algo te termino de pegar al suelo, son tus clavos, es lo único que te separa del aire
Mi musa
Criado en el fondo cálido de un pantano nací, vaya lo difícil que puede ser salir del maternal pozo. Nunca supe de amores, prefería evitar las dañinas puntas que tenía todo lo que me rodeaba.
Fue así como conocí a mi musa rota, de esas que despegan sus labios y hacen de sus palabras sinfonías inconclusas buscando asilo, de esas de maravillosos ojos almendrados cuya luminosidad opaca al mas fulgoroso lucero. Tus furias para mi no son furias, solo me hacen sentir vivo.
La vida es huracanada, hermosa, terrible, despiadada, graciosa, insignificante, dura, sabia y más. Sobre todo eso estas tu mi niña agridulce, sobre eso y más
Fue así como conocí a mi musa rota, de esas que despegan sus labios y hacen de sus palabras sinfonías inconclusas buscando asilo, de esas de maravillosos ojos almendrados cuya luminosidad opaca al mas fulgoroso lucero. Tus furias para mi no son furias, solo me hacen sentir vivo.
La vida es huracanada, hermosa, terrible, despiadada, graciosa, insignificante, dura, sabia y más. Sobre todo eso estas tu mi niña agridulce, sobre eso y más
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