domingo, 28 de diciembre de 2008
Aromático verano
Aquella tarde veraniega, el sol tostaba cándidamente tu piel, apreciaba las ondas del mar como nunca las había visto, algo cambiaba dentro de mí, ya era de suponerse. Cuando te vi, luego caminar por las pequeñas calles encerradas por las casas castigadas por el calor, me di cuenta que hacías que todo se viese inmenso, engrandecías todo lo que te rodeabas. Entonces mi mente despertó, alumbrada por tus vaivenes, me di cuenta que mi sofoco interior no era natural, ahí descubrí lo que era el amor, ya no miraré con odio al sol.
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1 comentarios:
Wiii
esta Muui bn!
me guStoo MuXoo!
x CieRtoo Soi La De NeoPeTs!
jajaja
bye
cuidate
pasate x mi blog!
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